Probando la técnica Pomodoro

By Francisco Sáez • 09 Julio, 2012

Hace ya mucho tiempo que conozco la técnica Pomodoro, pero siempre he sido bastante reacio a utilizarla. Después de ver cómo se ha extendido esta técnica en el mundo de la programación y cómo la recomiendan algunos programadores de mucho prestigio, he pensado que quizás estaba teniendo demasiados prejuicios. En cualquier caso, probarlo durante unos días no me iba a hacer ningún mal. Si no funciona para mi, pues a otra cosa.

El motivo principal de mi resistencia era que dividir mi tiempo de programación en bloques de 25 minutos me parecía antinatural y contraproducente. Normalmente tardo un tiempo en estar totalmente concentrado en una tarea y, una vez en ese estado, puedo permanecer ahí fácilmente entre 1 y 2 horas. Pensaba que si un reloj sonaba a los 25 minutos y tenía que parar inmediatamente de trabajar durante otros 5, iba a perder la concentración y, por tanto, reducir mi productividad. Nada más lejos de la realidad. Pero vayamos por partes…

imagen de pomodoro

En primer lugar, para los que meten todos los métodos de productividad en el mismo saco, la técnica Pomodoro no es ninguna metodología de productividad personal, como puede serlo GTD y, por lo tanto, no es una alternativa. Es tan sólo una técnica con la que se puede conseguir una mayor concentración en hacer las cosas, evitando a toda costa las interrupciones. Si eres practicante de GTD, el uso del Pomodoro te puede venir bien para potenciar la última etapa de esta metodología: HACER.

En segundo lugar, sólo he implementado los principios más básicos. Sé que hay bastante literatura sobre el tema, pero en mi primera semana sólo quería probar los fundamentos, que son los siguientes:

  • Activas un temporizador de cocina tradicional (a ser posible, con forma de tomate) durante 25 minutos. No tengo tal reloj, de modo que he estoy utilizando Tomatoist una aplicación online que lo emula.
  • Mientras dure el temporizador, no debes dejar que nada interfiera en tu trabajo. Si alguien te llama, le dices que le devolverás la llamada en un rato. Cualquier interrupción debe ser diferida al final de los 25 minutos.
  • Cuando el tomate suena dejas de hacer lo que estabas haciendo inmediatamente y te tomas un descanso de unos 5 minutos, en los que puedes gestionar las interrupciones que hayan surgido durante los 25 minutos anteriores.
  • Vuelves a activar el temporizador para otros 25 minutos y empiezas de nuevo. Cada cuatro pomodoros haces un descanso más largo, de 15 a 30 minutos (yo no soy muy masoquista, así que a veces me tomo hasta una hora).

Con esta técnica, tu tiempo para hacer cosas se divide en tiempo pomodoro y tiempo no-pomodoro. El tiempo dentro de un pomodoro es el tiempo productivo en el que realmente haces las cosas, ya que lo defiendes con uñas y dientes de las posibles interrupciones. El tiempo fuera del pomodoro es el de las distracciones, interrupciones, llamadas, descansos, etc.

Después de implementar sus principios básicos durante 7 días, mis conclusiones son muy positivas:

  • Cada bloque de 25 minutos es tremendamente productivo. En cuanto empiezas un pomodoro tomas conciencia de que entras en modo totalmente productivo y la tentación de procrastinar casi desaparece. Al ser un tiempo relativamente corto, sabes que al finalizar puedes atender esas pequeñas cosas que han llamado tu atención.
  • Los 5 minutos de descanso, lejos de desconcentrarme, me resultan de gran ayuda. Me levanto, hago alguna cosa diferente o simplemente miro por la ventana, pero el caso es que en ese tiempo las ideas se ponen en orden para continuar el siguiente pomodoro todavía más enfocado.
  • La estimación de lo que puedo hacer en un día de trabajo es mucho más real, así como la sensación de lo mucho o poco productivo que he sido. Ya no utilizo unidades de tiempo para mis estimaciones sino pomodoros. Sé que una tarea me puede llevar 4 pomodoros, otra 2, etc. También sé que si hago 12 pomodoros en un día habré sido muy, pero que muy productivo.

A lo mejor sólo ha sido la novedad, pero de momento me parece una técnica muy recomendable. De todos modos, continuaré usándola y os contaré mis sensaciones. Escribir este artículo, editarlo y traducirlo al inglés me ha llevado 5 pomodoros.

Sobre el autor

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Francisco Sáez (@franciscojsaez) es el fundador y CEO de FacileThings. Es también un desarrollador web especializado en Ruby on Rails, al que le apasionan la productividad personal y el GTD como medios para lograr una vida mejor.

11 comentarios hasta ahora

Álvaro Felipe
Comentado hace casi 2 años

Particularmente, he probado la técnica pomodoro y si bien me dio una sensación inicial de aumento de la productividad, poco a poco se transformó en un lastre. Por ejemplo, que el relojito suene justo cuando estoy a punto de resolver algo o acabo de encontrar el error en el código que buscaba (por poner ejemplos). Creo que es cosa de cada uno, pero cuando me engancho con algo puedo trabajar jornadas de cuatro horas o más sin detenerme, por lo que la técnica pomodoro, en estos casos, me estorba.

Francisco Sáez
Comentado hace casi 2 años

Hola, @Álvaro.

En efecto, a mi me ocurre lo mismo. De momento, ese problema parece que no lo es tanto. Aunque acabe de encontrar un error, parar cinco minutos no me está perjudicando. Pero, como tú dices, es pronto para que las conclusiones sean definitivas, sólo llevo una semana con ello.

En cualquier caso, me parece que va mucho con la persona, con la capacidad de disciplina de cada uno.

Ignacio Molina de la Torre
Comentado hace casi 2 años

Hola Francisco
Yo utilicé la técnica Pomodoro en los últimos meses de redacción de mi tesis, cuando el lastre de agobio que arrastraba dificultaba la fase de "hacer".
A mí me funcionó, pero el tema de los 5 minutos es controvertido. Yo reconozco que me resulta mejor cuando respeto de forma tajante ese periodo de relax. Lo sigo utilizando cuando necesito garantizar un nivel medio-alto de concentración en las tareas, y no me resulta un lastre.
Como decís, esto va en la persona y en el momento

JC
Comentado hace casi 2 años

La técnica es interesante, pero se da mejor para ciertos trabajos que otros. Cuanto más irregular es el tiempo de las tareas que uno hace, programarse con pomodoros puede ser complejo.

Saludos

JC
Twitter: @ComoMeOrganizo
Ultima Nota: El Stress Innecesario

Antonio
Comentado hace casi 2 años

Yo soy desarrollador de software y la técnica Pomodoro fue y es mi gran aliada. 25 pero te obligan a concentrarte. Para mi era difícil pues mientras compilaba la aplicación me llegaba la tentación de hacer cualquier cosa. Los 5 minutos de descanso cada 25 de trabajo son mano de santo para estirarte, mirar un punto lejano, humedecer los ojos, etc. Evita el cansancio.

Desde que comencé a usarla sentí que mejoraba la productividad y mi bienestar, así que sigo con ella. Y también con Trello.

Antonio
Comentado hace casi 2 años

Por cierto, si suena la alarma, no dejo inmediatamente lo que tengo que hacer, sino que primero lo termino de hacer (si es rápido, si no, anoto por donde voy) y después hago el descanso. Para mi los 25 minutos son una guía, no una obligación.

Francisco Sáez
Comentado hace casi 2 años

@Ignacio, @JC, @Antonio, gracias por vuestras aportaciones.

@Antonio, ahora estoy haciendo exáctamente lo mismo. No paro inmediatamente, sino que remato lo que estoy haciendo si es breve... Me gusta mucho Trello, aunque estoy utilizando Pivotal Tracker como herramienta de desarrollo ágil. Por cierto, KanbanFlow integra el uso del Pomodoro.

Antonio
Comentado hace casi 2 años

Kanbanflow parece muy interesante, más potente que Trello. Aunque creo que el reloj pomodoro debe estar más visible: una aplicación de escritorio siempre visible o un reloj físico.

PivotalTracker usa historias, velocidad, etc... en todo eso yo soy profano, ¿crees que esa técnica sería positiva para el trabajo de una sola persona? Pregunto por el desconocimiento.

Francisco Sáez
Comentado hace casi 2 años

La velocidad es un cocepto muy sencillo y potente, que te permite estimar la cantidad de trabajo que puedes asumir por iteración (semana). Para eso sólo tienes que estimar la dificultad de cada historia (feature) en 1, 2 ó 3 puntos. El sistema hace el cálculo con el tiempo. Es por lo que uso PivotalTracker.

Luis José
Comentado hace casi 2 años

A mí me ha funcionado muy bien la técnica pomodoro para realizar tareas que no me gustan demasiado, por ejemplo para corregir exámenes.

Cuando estoy haciendo algo que me gusta: programando, depurando código o escribiendo documentación técnica entro en un estado casi como de trance y no soporto que me interrumpa el tomatito :)

Francisco Sáez
Comentado hace casi 2 años

@Luis José. Sí, en general, parece que la gente obtiene mejores resultados cuando se trata de tareas que uno tiende a procrastinar.

Gracias por comentar.

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