Productividad y GTD

Cómo ser productivo si no tienes motivación

AUTOR: Lauren Adley
No motivation

El diccionario define la motivación como “entusiasmo por hacer algo”. Sin embargo,
¿siempre necesitas entusiasmo para conseguir que algo se haga?

A ver, es más fácil conseguir hacer cosas cuando te sientes motivado, pero no es algo necesario para lograrlo.

Por eso, aquí hay varios consejos que te pueden ayudar a ser productivo incluso cuando te falta motivación.

1. Descubre por qué has perdido la motivación

Para empezar, es crucial determinar la razón por la que no te sientes motivado, así que pregúntate a ti mismo porque te sientes desmotivado y por qué es tan complicado ponerte en marcha. Recuerda que tienes que ser honesto contigo mismo al darte la respuesta.

A lo mejor tu proyecto no es lo suficientemente desafiante. Tal vez estés quemado y necesites descansar. O puede que no estés usando las estrategias correctas para gestionar tus tareas.

Sea la razón que sea, encontrar qué es lo que está detrás de tu falta de motivación te ayudará a encontrar la raíz del problema. Una vez hayas descubierto por qué has perdido la chispa, serás capaz de solucionarlo y tirar hacia delante.

2. Encuentra tu por qué

Descubrir tu por qué, o por qué esa acción es importante para ti y qué beneficios te aporta, puede potenciar tu productividad y darte la energía suficiente para hacer lo que tienes que hacer.

Por eso, tómate tu tiempo para contestar estas preguntas y encontrar la verdadera razón de tu motivación, incluso si las cosas se ponen difíciles.

Por ejemplo, digamos que quieres ir al gimnasio tres veces a la semana.

- ¿Por qué es importante para ti ir al gimnasio tres veces a la semana?
- Porque me quiero sentir que estoy saludable
- Y, ¿por qué quieres sentir que estás saludable?
- Porque quiero estar en forma
- Y, ¿por qué quieres estar en forma?
Etcétera….

Como puedes ver, es fundamental llegar al centro del asunto y no parar hasta que no tienes clara la razón básica o los beneficios que te motivan a completar una tarea o desarrollar un hábito.

3. La clave es una buena preparación

A veces, aunque consigas poner todas las piezas en su sitio, puedes fracasar llevando a cabo tu plan. Por esta razón es esencial que prepares todo lo que necesitas para cumplir tu objetivo. Por eso, asegúrate de que:

- Creas una lista de cosas que necesitas para alcanzar tu objetivo.
- Tienes todas esas cosas a tu alcance para evitar el fracaso.

Aquí hay un ejemplo que ilustra este concepto.

Digamos que quieres comer más fruta y verdura. Tienes todo comprado, lavado y listo para su uso. Además, también has puesto algo de fruta en un bol en tu mesa del salón, y así cuando tengas hambre, puedes fácilmente picar una manzana o un plátano y mantener una dieta saludable.

¿No es tan dificil no? Con una buena preparación, estarás preparado para todo y nada te impedirá lograr tu objetivo.

4. Mete tus planes en el calendario

Probablemente hayas oído la famosa frase de Antoine de Saint-Exupéry: “Un objetivo sin un plan es simplemente un deseo.”

Por ello, si quieres materializar tus objetivos y hacer que ocurran, es vital que planifiques tus actividades. Sin embargo, no vale con tenerlo todo en tu cabeza, necesitas poner acciones concretas en tu calendario.

Usa Google Calendar o cualquier otra agenda con slots de tiempo para planificar tus actividades. Cuando asignes una tarea en su sitio adecuado en el calendario, tendrás un compromiso y serás responsable de hacerlo.

Además, otro consejo importante viene de parte de Lilly Smith, una escritora de contenido en Resumes Planet: “Cuéntale a tu familia y amigos tus planes. Es como una especie de promesa que te hará avanzar. La gente esperará que les cuentes tus progresos, y eso hará que des lo mejor de ti para poder darles buenas noticias”

5. Usa la regla de los 5 segundos

A veces, cuando nos sentimos desmotivados se nos hace muy complicado ponernos a hacer cosas. En esos momentos, usa la regla de los 5 segundos para dejar de procrastinar. Esta regla de oro hará que no le dé tiempo a tu cerebro a crear escenarios o motivos por los que todo puede salir mal y razones por las que sería mejor no hacer nada.

Cuando pierdas la motivación, pero aún así necesites hacer tu trabajo, cuenta para atrás desde cinco – 5, 4, 3, 2, 1. De esa manera te centras en tu objetivo o compromiso y te obligas a ponerte con ello.

Por ejemplo, si te cuesta levantarte por la mañana y enfrentarte a los retos del día, una vez suene la alarma, en vez de darle a posponer, cuenta y sal de la cama.

Para más información puedes ver la TED Talk de Mel Robbins sobre la regla de los 5 segundos.

Reflexión final

Por último pero no menos importante, acuérdate de recompensarte de vez en cuando. Cuídate viendo una peli que te guste o con una taza de tu café favorito. Tómate tu tiempo para celebrar tu pequeña victoria.

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