Productividad y GTD

Un enemigo de la acción: La pereza

AUTOR: Francisco Sáez
Blog productivity

La pereza es, probablemente junto con el miedo, uno de los grandes enemigos de las acciones. Aunque se suele utilizar como término peyorativo, lo cierto es que la pereza está de alguna manera incluida en la naturaleza animal y humana. Nos empuja a evitar realizar ciertas acciones, movimientos o trabajos, y las causas pueden ser muchas:

  • La acción no nos proporcionará un beneficio que merezca la pena.
  • El trabajo realizado no tendrá el reconocimiento que queremos.
  • La acción puede causar un dolor físico o un estado mental negativo.
  • No nos consideramos suficientemente preparados para realizar esa actividad.
  • No estamos lo suficientemente motivados.

Se trata de no consumir energías innecesariamente, pero se puede convertir en un problema cuando se convierte en una constante. Entonces llegamos a olvidar nuestras expectativas y estilo de vida ideal y terminamos conformándonos con lo que hay.

Como en todo, hay defensores (véase In Defense Of Laziness, Hal Cranmer, 2002) y detractores. Desde mi punto de vista, una de las consecuencias inmediatas de la pereza es que se desperdicia una gran cantidad de tiempo. Y nuestro tiempo es finito, no se recupera. Para mí, perder el tiempo es una forma de desperdiciar la vida.

Para combatir la pereza debemos tomar conciencia de cómo funcionamos, y aprender a reconocer los síntomas. La pereza se manifiesta de diversas formas:

  1. Retrasos. La palabra de moda es procrastinar. Cualquier razón es buena para dejar para otro día lo que deberíamos hacer ahora. Normalmente sustituimos estas actividades por otras que, aunque irrelevantes, son más agradables de hacer. Siempre estamos esperando a que se den las condiciones ideales (energía, entusiasmo, etc.) para realizar determinadas acciones. Probablemente esas condiciones no se den nunca, así que postergar esas acciones no es una buena idea.
  2. Buenas intenciones. Ocurre cuando decimos a menudo que vamos a hacer algo, pero nunca lo hacemos (como hacer ejercicio, aprender otro idioma, etc.). Las cosas se crean dos veces, primero en la mente y después en la realidad. Hay que dar el siguiente paso.
  3. Autoengaño. Nos convencemos a nosotros mismos de que lo haremos en cuento nos lo propongamos. El problema viene cuando nunca nos los proponemos.
  4. Perfeccionismo. Evitamos hacer cosas porque queremos hacerlas bien. Hay que empezar, nadie empieza sabiendo.

Muchas veces, la pereza es un problema de autorregulación y de organización del tiempo. Su solución consistiría, entre otras cosas, en lograr una adecuada organización del tiempo, concentrándonos en realizar las tareas importantes que tienen un plazo de finalización más cercano.

Lee también: Pereza (Wikipedia)

No hay comentarios

Los artículos se cierran a nuevos comentarios después de 30 días.

Prueba FacileThings 30 DÍAS GRATIS y empieza a vivir a tu ritmo

No necesitas tarjeta de crédito para probar. Cancela cuando quieras con un solo clic.