Productividad y GTD

El efecto Zeigarnik y GTD

AUTOR: Francisco Sáez
Zeigarnik

Un día de 1927 Bluma Zeigarnik, una estudiante rusa de psicología de la Universidad de Berlín, salió junto con varios compañeros y profesores a cenar a un restaurante de la ciudad. Cuando el camarero que atendió su mesa tomó el pedido de todos los comensales sin anotar absolutamente nada, al igual que hacía con el resto de las mesas, pensó que eso iba a acabar mal. Sin embargo, un rato después el camarero sirvió a cada uno exactamente lo que pidió.

Una vez salieron del restaurante, Bluma Zeigarnik se dió cuenta de que había olvidado la bufanda dentro. Así que volvió a entrar y preguntó al camarero de la asombrosa memoria si la había visto. El camarero ni la recordada a ella ni, por supuesto, recordaba dónde se había sentado. “¿Cómo es posible, con esa super memoria?”, preguntó Bluma. “Sólo mantengo los pedidos en la cabeza hasta que están servidos”, respondió el camarero.

Zeigarnik decidió estudiar este extraño comportamiento. Junto con su mentor Kurt Lewing, hizo una serie de experimentos que demostraron que todos funcionamos más o menos como aquel camarero. Nuestro cerebro retiene las tareas incompletas, que están constantemente llamando la atención de nuestra consciencia y, cuando las hemos concluido, el cerebro las elimina completamente. A esto se le ha denominado efecto Zeigarnik.

Este efecto se utiliza en muchos campos, desde la productividad hasta el marketing y la publicidad. Por ejemplo, el efecto Zeigarnik es utilizado en las series de televisión para mantener tu deseo de ver el siguiente capítulo (se mantienen varios argumentos abiertos de modo que permanezcan en tu cerebro desde que ves el rótulo de “continuará”). También es la razón por la que un videojuego en el que hay que completar múltiples misiones te puede llegar tener totalmente enganchado.

Posteriores experimentos han demostrado que no es exactamente así. Hay personas que son capaces de llevar múltiples proyectos a la vez, manteniendo la cabeza fría y sin mostrar ningún signo de estrés. Esto no podría ocurrir si nuestro cerebro solamente se relaja cuando la tarea se ha concluido. Estudios realizados más recientemente demuestran que las tareas pendientes llaman la atención de nuestro cerebro hasta que tenemos una idea clara de qué vamos a hacer con ellas.

Esto explica en parte por qué el método GTD, implementado correctamente, nos permite ser productivos de una manera más relajada. Las dos primeras etapas del flujo de trabajo de GTD, capturar y aclarar, están claramente orientadas a eliminar esa incertidumbre que, al fin y al cabo, es lo que provoca estrés.

En el momento en que capturamos lo que llega a nuestra cabeza en un lugar seguro, logramos una sensación de completitud. Aunque la tarea está sin hacer, sabemos que hemos hecho lo que hasta ahora se puede hacer, que es anotarla para que no se olvide. Ya decidiremos más tarde qué hay que hacer, si es que hay que hacer algo.

Posteriormente, cuando procesamos todo lo que hemos capturado y aclaramos qué significa y qué vamos a hacer con ello, volvemos a conseguir esa sensación de completitud, porque ya tenemos nuestro plan de acciones. Tener un montón de tareas pendientes no es lo que nos angustia. Los que nos provoca ansiedad es tener un montón de cosas sin definir en la cabeza.

3 comentarios

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Comentado hace alrededor de 3 años Jesus Serrano

Hola Francisco, me ha gustado mucho el artículo.

Muy potente la idea de «completitud» de cada uno de los pasos del método GTD.
Me surge una idea, la capturo y sigo con lo que estaba, ya he hecho lo que tenía que hacer.
Al procesar, cojo una cosa y le doy significado decidiendo qué hacer (o no hacer con ella) y si procede definiendo las siguientes acciones, ya he hecho todo lo que tenía que hacer.

Un saludo

5d9a6bb681e3b7d0afeda156e24364b6 Jesus Serrano

Hola Francisco, me ha gustado mucho el artículo.

Muy potente la idea de «completitud» de cada uno de los pasos del método GTD.
Me surge una idea, la capturo y sigo con lo que estaba, ya he hecho lo que tenía que hacer.
Al procesar, cojo una cosa y le doy significado decidiendo qué hacer (o no hacer con ella) y si procede definiendo las siguientes acciones, ya he hecho todo lo que tenía que hacer.

Un saludo

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Comentado hace alrededor de 3 años Francisco Sáez

Hola Jesús,

Muchas gracias por tu comentario. Has resumido perfectamente la idea que quería transmitir ;)

Fcb879f1bc70aa0f661b842011f280fb Francisco Sáez

Hola Jesús,

Muchas gracias por tu comentario. Has resumido perfectamente la idea que quería transmitir ;)

A928bb76ced09a446a5227515979bc79
Comentado hace alrededor de 3 años Pedro Romero

Gracias Francisco por quitarme unos años de encima, al rememorar uno de los efectos que te enseñan en la asignatura de "Memoria".

Tal efecto derivó en que el recuerdo (y sólo el recuerdo) de tareas complejas es mayor cuando hay cierto grado de ansiedad. No obstante, en este proceso cognitivo sólo interviene la retención, que no la asimilación de información o la planificación; o utilizando la terminología GTD el aclarar o el organizar.

Saludos.

A928bb76ced09a446a5227515979bc79 Pedro Romero

Gracias Francisco por quitarme unos años de encima, al rememorar uno de los efectos que te enseñan en la asignatura de "Memoria".

Tal efecto derivó en que el recuerdo (y sólo el recuerdo) de tareas complejas es mayor cuando hay cierto grado de ansiedad. No obstante, en este proceso cognitivo sólo interviene la retención, que no la asimilación de información o la planificación; o utilizando la terminología GTD el aclarar o el organizar.

Saludos.

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