Productividad y GTD

Cosas que la gente altamente productiva hace diferente

AUTOR: Adela Belin
Productive people

La productividad no nos viene de manera natural a ninguno. No está de manera inherente en nuestro sistema. En realidad, la productividad es una cuestión de hábitos. Solo puedes adquirirla mediante trabajo duro y paciencia. Y tardará en llegar. Pero cuando llegue, te darás cuenta de que en realidad ¡24 horas al días sí son suficientes!

Ser productivo se basa en hacer más en menos tiempo. Para ser un profesional de éxito necesitas ser productivo. Sino, el mundo te adelantará en la carrera y no serás capaz de alcanzarlo. La mejor manera de ser más productivo es aprender de la gente que de verdad lo es.

Esta gente tiene estilos de vida radicalmente distintos que les permite alcanzar un alto nivel de productividad. Si puedes adoptar su rutina y su manera de vida, tu también puedes llegar a ser productivo. Lo único que necesitas es hacer un esfuerzo para conseguir un cambio radical en tu día a día, y seguro que notarás los beneficios en el futuro.

Aquí hay unas cuantas cosas que la gente productiva hace de manera distinta — ¡y tú también deberías hacer!

1. Descomponer los objetivos en tareas realistas

Todo el mundo tiene objetivos. Trabajas porque quieres llegar a algún lado. Pero en el caos que es el día a día, los objetivos abstractos se suelen perder en el montón. Esto es por lo que muchos profesionales pierden el foco y acaban por aceptar el fracaso. Pero todo esto es natural. No puedes centrarte en ambiciones abstractas. Para mantener tu concentración y trabajo intactos, deberías tener tareas diarias realistas, en vez de ambiciones a latgo plazo.

La intención de estas tareas es acercarte a tu objetivo. Descompón tu objetivo a largo plazo en tareas que puedas hacer diariamente. Estas tareas deben ser realistas y alcanzables. Tienen que ser parte de tu rutina. Por ejemplo, si tu objetivo es dejar tu trabajo y empezar tu propio negocio, deberías descomponer qué necesitas hacer cada día para acercarte poco a poco a tu objetivo. La respuesta habitual suele ser — ahorrar, conseguir experiencia, generar ideas para tu negocio, etc. Para alcanzar la ambición de empezar tu propio negocio, asigna un periodo de tiempo al día para ahorrar e idear.

Recuerda que el hombre que mueve montañas empieza apartando piedrecitas. No puedes esperar alcanzar tu objetivo a la primera de cambio.

3. Ser implacables con la rutina

Es una extensión punto anterior. Sí, has creado tareas diarias, ¿Pero qué pasa si no las llevas a cabo? ¿Qué habría de bueno en eso? Hacer algo religiosamente a diario no es tan fácil como parece. Se necesita mucha perseverancia y autodisciplina.

Todos los días encontrarás las razones suficientes (o las distracciones) para no hacer tus tareas diarias. Pero es solo después de haber evitado todas las distracciones cuando puedes hacer de verdad un trabajo sustancial. Si ya has descubierto qué tienes que hacer cada día para llegar a donde quieres, ahora tienes que ser implacable con ello. No hay excusa. Da igual cual sea la razón, debes completar esa tarea todos los días.

Sucumbir a las distracciones es como un efecto dominó. Lo haces una vez y estás perdido. Así que no lo hagas, ni una sola vez. Sé que será difícil, pero necesitas hacerlo.

3. Mantenerse productivos en vez de ocupados

Es la gente que no es productiva la que siempre se queja de estar todo el tiempo ocupada. Por el contrario, la gente productiva hace las cosas correctas en el momento correcto. No están siempre ocupados. Asignan un tiempo a las tareas, las completan en consecuencia, y así pueden divertirse y descansar.

La gente que está siempre ocupada no sabe asignar tareas. Para ellos, cada tarea es importante y necesita hacerse en ese mismo momento, y así no es como funciona la productividad. Necesitas tener una lista de prioridades que te diga qué es urgente y qué puede esperar. No tienes que hacerlo todo a la vez, porque en ese caso, no sacarías lo mejor de tus habilidades.

Aunque suene a cliché, necesitas trabajar de manera inteligente, no duro. Debes saber qué hacer y cuándo hacerlo. Debes saber cuándo empezar y cuándo parar. Deben haber límites definidos, sino acabarás corriendo en círculos sin alcanzar nada.

Conclusión

En general, ser productivo es cuestión de hacer tareas diarias de manera inteligente e implacable. Obviamente, hay muchas otras capas dentro de la productividad y de cómo ser productivo, pero si puedes adoptar estos tres aspectos conductuales, descubrirás el resto de los secretos de la productividad por tu cuenta.

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