Productividad Personal
¿Quieres ser más productivo? Ve a dormir
AUTOR: Francisco Sáez“Dormir es la mejor meditación.” ~ Dalai Lama
Reducir tus horas de sueño porque tienes que trabajar es, en términos generales, una mala idea. A veces puede parecer necesario porque alguien ha puesto una fecha límite arbitraria a un determinado proyecto y a ti te toca pasar unos días trabajando 14 horas para llegar a tiempo.
Y si lo consigues, la sensación de éxito puede incluso hacer que este comportamiento llegue a ser adictivo.
Sin embargo, convertir la falta de sueño en un hábito tiene consecuencias, tanto para el resultado de tu trabajo como para tu salud.
- Afecta a cómo tomas tus decisiones. Cuando estás resolviendo un problema y considerando distintas alternativas, el cansancio te empujará a utilizar un camino más corto que parece ofrecer una solución más rápida, pero probablemente subóptima a largo plazo.
- Afecta a tu capacidad de explorar soluciones. La falta de sueño disminuye tu creatividad. Dependiendo de a qué te dediques, eso puede ser malo o muy malo. De nuevo, la posibilidad de diseñar soluciones efectivas e innovadoras quedará seriamente dañada.
- Afecta a la calidad de tu trabajo. La falta de sueño hace mucho más difícil mantener la concentración y es más fácil distraerse. Trabajar más tiempo no significa trabajar mejor. De hecho, cuando no duermes bien eres mucho más proclive a cometer errores, a hacer las cosas mal.
- Afecta a tu estado físico y mental. Cuando el agotamiento se convierte en un estado habitual, la moral disminuye y el estrés y la irritabilidad aumentan. Como consecuencia, la motivación para hacer cosas importantes va desapareciendo poco a poco. Absurdamente, estarás pasando muchas horas despierto para trabajar y, sin embargo, dedicando una buena parte de ellas a tonterías intrascendentes (navegando por internet aleatoriamente, visitando tus redes sociales, etc.)
En vez de reducir tus horas de sueño, considera trabajar de manera más efectiva durante el día y dormir bien por la noche. Hay suficiente evidencia de que una buena noche de sueño aumenta seriamente la productividad.
Sacrificar el sueño por el trabajo y luego trabajar más para compensar la pérdida de productividad puede convertirse en un círculo vicioso. Se da la paradoja de que mucha gente no duerme lo suficiente porque trabaja demasiado, y no trabaja de manera eficiente porque no duerme lo suficiente. Es necesario romper ese patrón.
Si quieres entender bien la relación que existe entre tu productividad y tu capacidad de dormir bien, y cómo ambas cosas se retroalimentan entre sí, te recomiendo que escuches esta charla TED del Dr. Matthew Carter:
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