Productividad Personal

Pensadores vs. Hacedores. Cómo afectan ambos estilos a tu productividad personal.

AUTOR: Francisco Sáez Tags Superación Personal Ciencia Emprendedores
"Los pensadores piensan y los hacedores hacen. Pero hasta que los pensadores hagan y los hacedores piensen, el progreso será solo una palabra más en el ya sobrecargado vocabulario de los sentidos". ~ François de la Rochefoucauld

¿Quieres impulsar tu productividad personal?

{:headline=>"¿Quieres impulsar tu productividad personal?", :subheadline=>"Organízate con eficacia. Sin estrés.", :cta=>"PRUEBA FacileThings GRATIS"}

La solución definitiva para hacer GTD®

Tu sistema GTD®, listo desde el primer minuto

¿Trabajas desde casa? ¡Mejora tu productividad!

Encuentra el equilibrio entre el trabajo y lo demás

Aprende GTD® practicando

30% de descuento para principiantes

The thinker

Existe una dicotomía tradicional que divide a las personas en dos grupos, pensadores (thinkers) y hacedores (doers).

Los pensadores son personas con una mentalidad estratégica y creativa, siempre abiertas a nuevas ideas para cambiar o mejorar la forma de hacer las cosas. Les gusta inventar y experimentar, y son buenos empezando proyectos. Necesitan planificar todo antes de actuar.

Los hacedores (emprendedores, actores) son personas con capacidad para ejecutar acciones. Saben realizar de forma eficiente procesos que ya conocen, y son buenos finalizando proyectos. Saltan a una tarea sin pensárselo dos veces.

Obviamente, ésta es una diferenciación un tanto simple. Define dos extremos dentro de un rango infinito de posibilidades. Todos tenemos una parte de thinker y una parte de doer, aunque en la personalidad de cada individuo suele predominar una de estas cualidades (a veces incluso de forma exagerada). No se trata de dos cualidades contrapuestas, sino complementarias. Necesitamos de las dos para enfrentarnos a cualquier cosa en esta vida.

A nivel colectivo, ambas cualidades son necesarias en cualquier equipo. En cualquier empresa debe haber una proporción adecuada entre estas mentalidades para que la empresa pueda ser a la vez innovadora y eficiente. Para que un proyecto tenga éxito, se debe poder alternar e iterar eficientemente entre ambos estados, pensamiento y ejecución, hasta lograr el resultado final. Debe haber gente que defina claramente el trabajo a realizar y gente que lo ejecute con eficacia.

Y a nivel individual, cada persona debe conseguir el equilibrio adecuado entre su lado thinker y su lado doer. Una gran idea que no se realiza no vale absolutamente nada. Y hacer las cosas sin pensar previamente en la mejor manera de hacerlas, puede llevar a perder una gran cantidad de tiempo e, incluso, a no poder finalizarlas en unas condiciones que sean aceptables.

Para ser productivo, debes ser consciente de cuál es tu lado más débil y esforzarte más en su entrenamiento. Si eres un thinker, debes estructurar tus ideas en proyectos y definir sólo las primeras tareas necesarias para poder saltar a la acción cuanto antes. Si eres un doer, ocupado todo el día con un millón de cosas que hacer, debes pararte a pensar de vez en cuando y aclarar el origen y la finalidad de todas esas tareas, y así poder gestionarlas de una manera efectiva.

Una de las ventajas de GTD (Getting Things Done) sobre otros métodos de productividad personal es que busca alcanzar ese equilibrio. Su flujo de trabajo obliga a aclarar todas las cosas que debes realizar antes de ejecutarlas y, del mismo modo, te permite ejecutar las acciones más importantes de tu inventario de tareas porque previamente ya has pensado en ellas lo suficiente. Pensamiento y ejecución se alimentan mutuamente.

Según David Allen, creador de GTD, los grandes desafíos al definir tu trabajo son, primero, pensar acerca de lo que vas a hacer y, segundo, hacer algo sobre lo que estás pensando.

Por eso, en el ciclo de trabajo de GTD existe la fase de aclarar, para que dediques el tiempo suficiente a pensar sobre qué vas a hacer al respecto de cada nuevo reto. Y por eso existen la lista de proyectos y el concepto de revisión semanal. Tener una lista de proyectos completa y precisa te permite reflexionar sobre ella y actualizarla al menos una vez por semana, algo fundamental para lograr una productividad con el mínimo estrés.

¿Cómo consigues tú equilibrar tu mentalidad thinker y doer?

No hay comentarios

¡Comparte tus pensamientos!

Escribe tu comentario:

Prueba FacileThings 30 DÍAS GRATIS y empieza a vivir a tu ritmo

No necesitas tarjeta de crédito para probar. Cancela cuando quieras con un solo clic.