Productividad Personal
La productividad empieza por eliminar, no por añadir
Cada nuevo año llega cargado de propósitos. Aprender un nuevo idioma, hacer más ejercicio, leer más libros, desarrollar un proyecto personal… La lista crece y crece, alimentada por la ilusión de convertirnos en versiones mejoradas de nosotros mismos. Pero hay un problema: nuestra capacidad de atención y energía es finita, y mientras seguimos añadiendo compromisos a nuestras vidas, raramente nos detenemos a preguntarnos qué deberíamos eliminar.

